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lunes, 16 de enero de 2012

¿QUÉ ES "EL NIÑO"?

Los pescadores peruanos saben, desde hace siglos, que ciertos años el mar es mucho más cálido que otros. En los años cálidos el ascenso del agua fría, rica en nutrientes, se inhibe y la pesca es ruinosa. El nombre de "el Niño" (referido al Niño Jesús) viene del hecho de que el cambio de temperatura tiene lugar alrededor de la fecha de Navidad. Estos episodios se producen, en promedio, una vez de cada cuatro años.

En situación normal, los alisios soplan con fuerza de este a oeste en el Pacífico ecuatorial, de Perú a Indonesia. Las aguas cálidas superficiales son empujadas hacia el oeste de ésta cuenca oceánica, provocando frente a las costas de Perú una succión de agua fría desde las profundidades y desde el sur. La temperatura de la superficie del mar en ésta zona puede llegar hasta los 28 ó 30ºC. Entonces, la evaporación en ésta zona es intensa y las lluvias abundantes. En una situación de "el Niño", los vientos cálidos de baja altura se invierten y soplan parcialmente hacia el este. La zona de mar cálido y de precipitaciones se desplaza entonces hacia Perú.


El Niño es el ejemplo típico de la complejidad del sistema acoplado océano/atmósfera: El viento influye en la temperatura del mar y éste, asimismo, influye sobre la atmósfera al reducir la presión en las zonas cálidas. Sólo los modelos informáticos que simulan simultáneamente la atmósfera y el océano pueden reproducir, incluso predecir también, el fenómeno de "el Niño" con varios meses de antelación.


Estos modelos muestran que las anomalías de temperatura cruzan el Pacífico y, a continuación, "rebotan" en las costas para propagarse en sentido inverso. 

Este fenómeno se monitoriza permanentemente mediante un centenar de boyas ancladas que sondean el océano hasta los 400 metros de profundidad, y por los satélites que observan el ascenso del nivel del mar de las regiones cálidas. Los especialistas hablan también de la oscilación austral, porque la diferencia de presión entre Tahití y Darwin (en Australia) fluctúa en fase con el Niño. Existen otras oscilaciones, pero no tan marcadas: La oscilación del Atlántico Norte (NAO), entre Islandia y Portugal, se conoce en Europa por su papel en la alternancia irregular de inviernos fríos e inviernos húmedos.

Las consecuencias de "El Niño"

El Niño afecta a las dos terceras partes de los mares tropicales cálidos que generan la mayor parte de la evaporación de la Tierra. Los impactos climáticos y económicos son enormes, incluso en regiones más alejadas. Algunos países como Ecuador, declaran el estado de emergencia antes de la aparición del fenómeno. En el Pacífico el reparto de ciclones se ve alterado: Así, de los 18 ciclones que afectaron a la Polinesia Francesa entre 1971 y 2000, catorce de ellos se produjeron en situación de "El Niño". El periodo de "El Niño" entre 1973 y 1973 fué célebre por la drástica caída de las capturas de anchoa a lo largo del Perú (de alrededor de un 50% menos). Desde entonces no ha sido posible reconstruir el stock.

El Niño del periodo 1983 - 1983, fué calificado como el "fenómeno del siglo". Inundaciones y sequías récord causaron miles de víctimas mortales y centenares de miles de personas perdieron sus hogares. Los daños causados en los Estados Unidos se evaluaron en dos mil millones de dólares, aunque ahorraron 500 millones de dólares en calefacción, puesto que tuvieron el invierno más templado en 25 años.

El archipiélago de las Galápagos recibió en seis semanas más lluvia que la que normalmente recibe en seis años y en la Isla de la Natividad murieron de hambre o desaparecieron miles de aves en busca de alimento dejando abandonados sus nidos. La población de pingüinos de las Galápagos pasó de 10.000 individuos a menos de 500; mientras que las colonias de aves marinas de las islas subantárticas y del Atlántico quedaron prácticamente desiertas.

Las zonas de acción se desplazan un poco en función de la estación. Globalmente, en un episodio de El Niño, se producen inundaciones en el oeste de Chile y Perú; también en California y en el Cuerno de Africa. La sequía y muchas veces los incendios asociados a ellas asolan el norte de Brasil y Australia, Bolivia, India, Indonesia y el sur de África. Las epidemias como la del cólera pueden extenderse sobre Bangladesh. En cambio, no se detecta una influencia neta sobre el clima europeo.


Probablemente "El NIño" de los años 1997 - 1998 fué incluso más intenso. Además de las inundaciones catastróficas en Ecuador, Perú y Colombia, la sequía provocó en Indonesia múltiples incendios que cubrieron de humo una buena parte  del sudeste asiático. El blanqueamiento del coral debido al calentamiento del mar tuvo serias consecuencias, sobre todo en la zona suroeste del Océano Indico; en los arrecifes de Mayotte se evaluó un 70% de mortalidad entre estos pólipos.


Bibliografía: Guía técnica de Meteorología
Editorial Omega

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