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sábado, 24 de diciembre de 2011

METEOROLOGIA E HISTORIA

Hoc signo victor eris

Hace 1700 años, los cirroestratos (nubes que se localizan casi en el límite de la troposfera, constituídas por diminutos cristales de hielo), cambiaron el curso de la historia de la humanidad, desencadenando una serie de acontecimientos cuyo resultado fué que el cristianismo se convirtiera en la religión dominante en el Imperio Romano.

El 28 de octubre del año 312, el emperador Flavio Varelio Constantino, también conocido como Constantino I el Grande, venció a su rival y cuñado, el emperador Majencio en la batalla del puente Milvio, al norte de Roma. Los dos emperadores competían por el control de las regiones occidentales del imperio. Con sólo 50000 hombres ante los 70000 de Majencio, Constantino salió victorioso y se convirtió en el emperador más importante de la antigüedad tardía.

La victoria de Constantino en el puente Milvio fué sin duda un momento decisivo en la historia mundial y, si hemos de creer a varios historiadores de la época, fué el resultado de una señal milagrosa en el cielo, revelada a Constantino la víspera de la batalla.

Unos 25 años después del acontecimiento, el obispo Eusebio de Cesarea escribió un relato de la leyenda que rodea ésa visión en La vida de Constantino. Afirmaba que, en su marcha hacia Roma el día antes de la batalla, Constantino y su ejército divisaron una cruz luminosa en el cielo sobre la que se leía "hoc signo victor eris" (por ésta señal resultarás victorioso).

Aquella noche (según el obispo Eusebio), Cristo se le apareció en sueños a Constantino "y le ordenó que repodujera el símbolo que había visto en el cielo y que lo utilizara como salvaguarda en todos los combates contra sus enemigos". Así, Constantino ordenó que se confeccionaran estandartes con la señal en ellos. Su ejército marchó hacia la victoria bajo éste símbolo que se conoce con el nombre de labarum.

Halo solar, fotografiado en la estación de esquí de Baqueira Beret (Lérida). Uno parecido a éste podría haber sido visto por el emperador Constantino.
Posteriormente aquella imagen apareció en numerosas monedas romanas asociadas con aquella decisiva batalla y, con el advenimiento del cristianismo, la figura se erigió en el símbolo de dicha fé.

Nummus de bronce, conocido como "spes public", que representa el estandarte militar romano inspirado en la visión de Constantino, en la parte superior de la moneda.
Los halos solares

Es un grupo de fenómenos ópticos (fotometeoros) que tienen forma de anillos, arcos, columnas de luz o focos luminosos engendrados por la refracción o la reflexión de la luz a través de cristales de hielo en suspensión en la atmósfera. Se forman con nubes del tipo cirroestratos, niebla helada, etc.

Los fenómenos de halo comprenden:

1) El halo pequeño
Es un anillo luminoso de 22 grados de radio, cuyo centro es el astro luminoso (el sol o la luna). Presenta habitualmente una franja roja poco visible en el interior y en algunos casos muy raros una franja violeta en el exterior. Se trata del fenómeno de halo más frecuente.

2) El gran halo
Anillo luminoso de 46 grados de radio. Este halo es siempre el menos luminoso y mucho menos frecuente que el halo pequeño.

3) Columna luminosa blanca
Tiene la forma de una cola de luz, continua o no, que se puede observar en la vertical del sol o de la luna, por encima o por debajo del astro.

4) Arco tangente superior
Al igual que el arco tangente inferior, son a veces visibles en el exterior del pequeño o del gran halo. Estos arcos tocan al halo circular respectivamente en sus puntos mas alto y mas bajo. Son a menudo muy cortos y pueden llegar a reducirse a tan sólo un foco luminoso.

5) Arcos circuncenitales
Puede haber dos: el superior y el inferior. El arco circuncenital superior es un arco de fuerte curvatura de un círculo menor horizontal, situado cerca del cénit; presenta colores brillantes, con el rojo por la parte exterior y el violeta por la interior. El arco circuncenital inferior, es un arco abierto ampliamente, de un círculo horizontal de gran radio, situado cerca del horizonte.

6) El círculo parhélico.
Es un círculo blanco horizontal situado a la misma altura angular que el sol. En ciertos puntos del círculo parhélico pueden aparecer focos luminosos (falsos soles), que se sitúan corrientemente un poco al exterior del pequeño halo.

7) La imagen del sol
Aparece en la vertical y por debajo del sol en forma de una mancha blanca brillante. Es semejante a la imagen del sol en una extensión de agua en calma.
8) Parhelios
Sobre el círculo horizontal y cerca de sus puntos de intersección con el halo ordinario, pueden llegar a verse dos manchas brillantes, vivamente coloreadas, y cerca de sus puntos de intersección con el halo extraordinario otros dos más débiles. Son los parhelios o falsos soles, principales y secundarios, por que parecen efectivamente imágenes del sol. Cuando se trata de la luna se llaman paraselenes.

Esquema de las figuras que pueden producir los halos alrededor del astro luminoso. Ponemos su significado a continuación de la imagen.


S: Sol
HH: Halor ordinario
H' H': Halo extraordinario
PP: Parhelios principales
P' P': Parhelios secundarios
ZZ: Arco circuncenital
TT: Arcos tangentes superiores
T' T': Arcos tangentes inferiores
T" T": Arcios tangentes infralaterales
T""" T""": Arcos tangentes supralaterales
CC: Círculo parhélico
LL: Columna de luz.

Las complicadas figuras que se han descrito no sueles observarse nunca completas, se observan sólo fragmentos. Las partes más frecuentes son el halo ordinario y uno de los dos parhelios principales. Los círculos tangentes es relativamente raro encontrarlos.

Relaciones entre los halos y la lluvia

Habíamos comentado que la aparición de los halos obedece a la refracción de la luz del sol o de la luna al travesar las partículas de hielo de las que están formadas algunos tipos de nubes. Y la relación de éstas nubes (cirros y cirroestratos) y el periodo de lluvia se atribuye a la presencia de nubes a diferentes alturas por delante de un núcleo ciclónico.

Al avanzar la borrasca o perturbación las nubes se presentan en el siguiente orden: Cirros, cirroestratos, altoestratos y, finalmente, nimboestratos (las nubes productoras de lluvia). Fijando la hora de la aparición del halo puede calcularse de una manera aproximada la llegada de la lluvia ciclónica.

En España, de acuerdo con observaciones realizadas en distintas regiones, y sin pretender una exactitud científica para cada comunidad o provincia, puede establecerse la siguiente tabla:

Estación       Tiempo que media desde el halo hasta la aparición de la lluvia
Invierno                                                  24 horas
Primavera                                              35 horas
Verano                                                   37 horas
Otoño                                                     42 horas






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